¿Por qué Tarot Terapéutico y no Adivinatorio?
Últimamente, varias personas me han pedido que realice para ellas lecturas adivinatorias e invariablemente me niego, lo cual inmediatamente inspira la pregunta "¿por qué no lees Tarot adivinatorio?" Así que me pareció prudente escribir mis razones para disipar cualquier duda al respecto.
La respuesta más rápida y sencilla sería "porque no me gusta" aunque no es precisamente la más satisfactoria así que elaboraré en cuanto a mis razones para no gustar del Tarot adivinatorio pero, primero, algo de historia:
La mayoría de los registros conocidos, sitúan la aparición del Tarot en Italia entre finales de la Edad Media y principios del Renacimiento. Los primeros mazos conocidos que han perdurado provienen de esa época y estaban inspirados por antiguas barajas de juego egipcias.
Se cree que en esos entonces, el uso del Tarot era primordialmente recreativo ya que había que devolver la moral y las ganas de vivir a una sociedad completamente diezmada y devastada.
Sin embargo, hay cierta evidencia (en mi opinión, bastante convincente, como la momia Hat o la Tabla de Bembine, conocida también como Tabla de Isis) que sugiere que el Tarot nació mucho atrás en Egipto y que era usado principalmente como una herramienta de autoconocimiento, introspección y, en cierto modo, psicoterapia.
El Tarot está compuesto por arcanos mayores y menores y los personajes de la corte, que representan los arquetipos universales de las etapas del desarrollo espiritual de una persona así como todas las situaciones mundanas que ocurren en el proceso y los tipos de personalidades.
La simbología con la que el Tarot nos comunica, incluye, entre muchas otras, tradiciones ancestrales como la Kabbalah, la astrología, el Hermetismo, la alquimia y el Neoplatonismo. Kali, la diosa madre de la India, sujeta en sus cuatro brazos los objetos que ahora representan los palos del Tarot: bastos, espadas, copas y pentáculos. Némesis, la diosa griega del destino, también los sostuvo en sus manos.
Sus influencias son enormemente eclécticas y es por ello que es probablemente el oráculo más popular mundialmente a pesar de su supuesta corta edad.
La simbología con la que el Tarot nos comunica, incluye, entre muchas otras, tradiciones ancestrales como la Kabbalah, la astrología, el Hermetismo, la alquimia y el Neoplatonismo. Kali, la diosa madre de la India, sujeta en sus cuatro brazos los objetos que ahora representan los palos del Tarot: bastos, espadas, copas y pentáculos. Némesis, la diosa griega del destino, también los sostuvo en sus manos.
Sus influencias son enormemente eclécticas y es por ello que es probablemente el oráculo más popular mundialmente a pesar de su supuesta corta edad.
Entonces, ¿qué me hace a mí elegir la corriente terapéutica? Es simple.
Mientras que en el Tarot adivinatorio las cosas "le suceden" al consultante porque así lo ha dispuesto su destino y, al predecir eventos, el consultante se sugestiona a esperar ciertos sucesos; lo que ocasiona que sus decisiones, intención y energía se concentren en atraer dicho evento, en la lectura terapéutica se analiza la situación a través de los arquetipos para encontrar la lección y el aprendizaje detrás de la vivencia, asumiendo completa responsabilidad de nuestras decisiones y, por ende, de sus resultados.
Al tomar consciencia de nuestras creencias, programaciones, acciones y omisiones, podemos asir las riendas de nuestro destino dejando de ser víctimas del plan "perfecto" de un Dios o del azar.
Mientras que en el Tarot adivinatorio las cosas "le suceden" al consultante porque así lo ha dispuesto su destino y, al predecir eventos, el consultante se sugestiona a esperar ciertos sucesos; lo que ocasiona que sus decisiones, intención y energía se concentren en atraer dicho evento, en la lectura terapéutica se analiza la situación a través de los arquetipos para encontrar la lección y el aprendizaje detrás de la vivencia, asumiendo completa responsabilidad de nuestras decisiones y, por ende, de sus resultados.
Al tomar consciencia de nuestras creencias, programaciones, acciones y omisiones, podemos asir las riendas de nuestro destino dejando de ser víctimas del plan "perfecto" de un Dios o del azar.
El Tarot Terapéutico, nos permite hablar con nosotros mismos eliminando los filtros del consciente para comprender por qué nos ponemos en ciertas circunstancias y cómo debemos resolverlas. El mismo Carl Jung decía que los arcanos del Tarot nos abren una puerta hacia el inconsciente. Por todo esto, resulta una herramienta perfecta para reflejarnos a nosotros mismos en una luz distinta; para conocernos mejor y así, poder restablecer nuestro balance, escucharnos mejor y tomar mejores decisiones para nuestro crecimiento, desarrollo y mayor propósito.
Ahí lo tienen. Por eso es que yo elijo y elegiré siempre el Tarot Terapéutico y no el adivinatorio. Y me gustaría dejarlos con mi pregunta favorita a consultar:
¿Qué debo saber de mí misma en este momento?
¿Qué debo saber de mí misma en este momento?


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